martes, 4 de julio de 2023

Poesía y música



Julio Cortázar

 

“El jazz es para mí una especie de presencia continua, incluso en lo que escribo. Mi trabajo de escritor se da de una manera en donde hay una especie de ritmo, que no tiene nada que ver con las rimas y las aliteraciones, si no una especie de latido, de swing, como dicen los hombres de jazz, que si no está en lo que yo hago, es una prueba de que no sirve y hay que tirarlo" Así describía el escritor argentino, Julio Cortazar uno de los grandes de la literatura universal, su relación con el jazz.

 

A la voz de Susana Rinaldi

No sé lo que hay detrás de tu voz.
Nunca te vi, vos sos los discos
Que pueblan por las noches este departamento de París.

Te busqué en Buenos Aires, pero sabés seguro
Cuántos espejos de mentira te hacen pifiar la esquina,
Como después de andar de bache en bache
Acabás con ginebra en un boliche
Murmurando la bronca del despiste.

No sé, ya ves, ni como sos,
Tengo las fotos de tus discos, gente
Que te conoce y te escribe,
Paredes de palabras con glicinas
Y vos detrás, inalcanzable siempre.

(Y esto que digo Susana
es también la Argentina donde todo
puede esconder la estafa si no sabemos ser
como el farol del barrio, o como aquí sus tangos,
vigías de la noche y la esperanza).

 

JAZZ

 

Es, incierta y sutil, tras de la tela

donde un hilo de voz teje motivo,

y no es, si en el oído sensitivo

encuentra sombra impar, no encuentra vela.

 

Que está fuera del molde y de la escuela

en un regocijarse de nativo

―libertar de eslabones y cautivo

sonido― que una selva hurtada anhela.

 

Bébeme, noche negra de los cantos

con tu boca de cobre y aluminio

y hazme trizas en todos tus refranes;

 

yo quiero ser, contigo, uno de tantos

entregado a una música de minio

y a la liturgia ronca de tus manes.

 

Presencia (1938)

 

De Gabriela Mistral

 

Mi canción

Mi propia canción amante
que sin brazos acunaba
una noche entera esclava
¡Cántenme!

La que bajaba cargando
por el Ródano o el Miño,
sueño de mujer o niño
¡Cántenme!

La canción que yo prestaba
al despierto y al dormido
ahora que me han herido
¡Cántenme!

La canción que yo cantaba
como una suelta vertiente
y que sin bulto salvaba
¡Cántenme!

Para que ella me levante
con brazo de Arcángel fuerte
y me alce de mi muerte
¡Cántenme!

La canción que repetía
rindiendo a noche y a muerte
ahora porque me liberte
¡Cántenme!

 

De Borges

 

A Johannes Brahms

 

Yo que soy un intruso en los jardines

que has prodigado a la plural memoria

del porvenir, quise cantar la gloria

que hacia el azul erigen tus violines.

He desistido ahora, para honrarte

no basta esa miseria que la gente

suele apodar con vacuidad el arte.

Soy un cobarde. Soy un triste. Nada

podrá justificar esa osadía

de cantar la magnífica alegría

¬fuego y cristal¬ de tu alma enamorada.

Mi servidumbre es la palabra impura,

vástago de un concepto y de un sonido;

ni símbolo, ni espejo, ni gemido,

tuyo es el río que huye y que perdura.

 

Juan Gelman

 

Pasaba algo

 

Cuando te fuiste negra se me acabó la voz

y no soy yo el que canta el que canta es mi dolor.

 

Aromas de tu pelo sombras de tu pasión

los sauces de tus llantos se inclinarán

y temblarán buscándome la voz.

 

Cuando viniste negra se iluminó mi sangre

cantaron los gorriones contra el sol de la tarde.

 

Cuando te fuiste negra se me acabó la voz

y no soy yo el que canta el que canta es mi dolor.

 

Diana Bellessi

 

En el umbral

 

¿Por qué no viene
el lenguaje leve
rompiendo su capullo
y en la música pueda
yo confiar
seguirlo a ciegas
en el tam-tam
del corazón que lo vuelve
ligero hacia el mar del tiempo
como ese polluelo
que a las pavas de monte
sigue detrás
y rehace la gracia
del interior sombrío
con la luz pequeña
para así confiar,
confiar…?

 

Claudia Masin

 

La música

 

Se cuenta que hay rocas que entran en erupción

de repente. De la nada, dicen algunos,

o del corazón agreste y súbitamente tierno

que las hace temblar como si el odio

de vivir y no moverse fuera igual

que esa insólita dulzura, el reverso:

inofensivo volcán de las cosas olvidadas de sí

hacia el mundo que espera del silencio

una señal.

 

Grafito

Una noche de luna llena, en la hamaca del jardín,
están sentadas. La madre canta una canción
que repite y repite, podría decirse hasta el cansancio,
sólo que la hija no se cansa: se encanta, se duerme.
Desde esa noche, para la hija, escribir
será escribir la pérdida de ese momento.
La escritura de la canción de la madre demora
el final de la canción misma. Las palabras
existirán para crear esa demora, un instante
suspendido entre la voz y el silencio. Y por eso,
la hija las escribirá con esa facilidad dichosa
con que sólo pueden hacerse
ciertas cosas imposibles
.

 

Cecilia Pavón

 

A mi familia
(pink punk)

El año pasado éramos una familia.
A todos nos iba bien, nos queríamos y llegábamos a hacer
cosas realmente extrañas. Nos tirábamos en la alfombra y
escuchábamos música sin hablar
música nueva, lo más nuevo, lo más emocionante.
La música le daba sentido a la vida.
El año pasado yo me sentía amada por ustedes, cuando
llegaba el viernes o el sábado a la noche sabía que iba a
entrar en una zona de alegría y plenitud.
Todo lo que decíamos me entusiasmaba. Realmente nos
escuchábamos los unos a los otros, pero nadie hablaba de
sus problemas, ni contaba cuentos que leyó, ni películas,
ni sueños, ni deseos.
Además, todo entre nosotros era ligero y sensual, cuando
bailábamos en círculo, los seis solos, en ese departamento
de Retiro. Algunas veces estábamos en trance. Sí, qué
raro suena decirlo, pero era un verdadero trance.
Recuerdo una noche de febrero en que se desató Un
temporal, mientras íbamos en el auto de G., G. P. y yo.
Todo era tan dramático y vital.
Estacionamos el auto en la calle Córdoba y cruzamos
corriendo. Entramos a la casa de A, empapados y nos
sacamos la ropa. Fue raro, no se sabe cómo empezó, nos
quedamos desnudos en la oscuridad.
¡Qué forma más extraña de relacionarse los cuerpos los
unos con los otros!
Ahí en la alfombra de A., casi como niños.
Riéndonos al principio, un poco de los nervios. Después a
alguien se le ocurrió buscar un pepino en la heladera, y
en una especie de ceremonia, nos penetramos.
Qué raro que fue eso.También la orgía seca que hicimos en
el Tigre.
Sólo de caricias. Creo que ese día nos amamos realmente.
En esa cama, con las plantas afuera y los insectos
ensordecedores.
Ese día igual que el otro, el agua estuvo presente.
Salimos de la casa para volver a la Capital y había crecido
tanto el río que no se veía ningún camino y y teníamos
que avanzar con el agua hasta las rodillas.
Cuando volví a mi casa esa noche, no lamenté que
tuviésemos que separarnos,
sentía que estábamos unidos por un lazo de color
inextinguible.
Ese día estuve en éxtasis.

 

MP3

Bajo toda la música que me dicen
y me gusta toda la música
pero la que más me gusta
es la que escuchamos juntos
(mentira).

 

Fernanda Laguna

 

Ah... ¿cómo te lo digo? (fragmento)*

 

III

Querido Xxxxxxxxxxx:
yo escribo porque me siento sola.

Estoy en "mi casa"

y no entiendo donde estoy.

¿Qué año es este?

¿Dónde estoy...

a nivel de ¿estoy en algún lugar?

Yo quiero decirte...

y te juro que si estuvieras aquí

ni en pedo te lo diría

que...

Quiero ESTAR con vos

porque eso me hace sentir que estoy en un lugar

que es a la izquierda de vos.

O adelante.

Vos estás en una silla

hay una xxxxxxxxx estoy yo.

Eso me hace muy bien.

 

Cuando hay alguien en mi casa

me doy cuenta que estoy en mi casa.

Y,

pasando por alto que no me doy cuenta

cómo ésto donde vivo llegó a ser mi casa,

te quiero decir

que,

solo quiero ESCRIBIR ALGO TAN FUERTE que lo escuches.

Pero que lo escuches con las palabras que escribo y que nunca verás.

No te lo voy a decir

ni por teléfono

(que no lo tengo pero que lo podría conseguir)

ni por mail 

(que lo tengo)

ni cuando te vea.

Porque si tuviera la oportunidad de tener la confianza y el

atrevimiento de decírtelo

te diría otra cosa.

Por ejemplo:

¿qué vas a hacer mañana?

¿Entendés?

Ay... xxxxxxxxxxxxxxxxxxx

¿Te das cuenta...?

Estoy enamorada de los Pet Shop Boys

son hermosos.

Y si alguna vez en mi vida

pudiera escribir algo tan lindo como la versión que hicieron

de "Always on my mind" o "Go west"

(mirá te paso este videito

http://www.youtube.com/watch?v=htrI8o8LRtA&feature=related)

...Seguro que nunca me daría cuenta.

¿Entonces...

para qué quiero escribir algo así?

Mejor me gustaría ser ellos.

Y también ser una fan de ellos.

O una novia-fan.

Aunque son gays.

 

Y... 
No sé como decírtelo...

Y no sé lo que quiero decir...

Pero no entendeeeeeeeeeeés que estoy gritando

sin abrir la boca

y que para colmo estoy gritando algo tipo

AAAAAAAAAA

nada concreto

Solo algo de ese estilo o

 QUIERO ENAMORARME

DDAME BOLA

o

Yo qué sé lo que pasa por mi mente.

Y bueno...

No me hago la idiota.

Es que no tengo nada en la cabeza.

Cuando sufro aparece: No conectada.

Actúa como un virus

y escribe sola.

 

 

IV

¡Ay!

he recibido un mail tuyo.

Y escucho Gilda.

Antes de abrirlo...

Suspiré y miré tu nombre

y pospuse el momento de saber

que no me escribirías nada especial

(lloro).

Y antes de abrirlo

creí...

(que es muuuucho más lindo saber)

creí que me dirías algo re lindo

que me hicieras sonreír infinitamente.

Ahora... sigo llorando

con mocos

porque hizo calor hace unos días y ahora volvió el frío y me resfrié.

Pero no me caen los mocos por el resfrío.

Me caen por el llanto.

Los mocos están ahí... dispuestos a salir con la primera lágrima.

Bue...

me distraje del drama de que: estoy enamorada de vos.

Yo no sé que más hacer para que alojes y te enamores de mí.

Yo sé que que te enamores de mí es más que aflojarte... pero bueno

me gusta sentir que todos es más sencillo.

Mirá...

no es que me agrande...

pero creo que algo gustás de mí

no sé

YO NO SÉ

si me amás.

Pero quiero CREER

que MORÍS POR MÍ. 

Me imagino que si llegaras a leer estos poemas que te escribo

te pegarías un tiro ol saldrías corriendo.

Intento no ACOSARTE

justamente escribiendo estos poemas invisibles,

creando lenguajes abstractos

diciéndote que ME ENCANTA QUE GUSTES DE MÍ

mareándote... en el lenguaje de la plástica.

Te lo rogaría

DAME PELOTA

pero vos no sos Dios.

Y, si creyera en él,

(que creo pero que no quiero pedirle nada para no ser dependiente)

le pediría:

SÉ BUEN ESCRITOR Y ESCRIBIME UN CUENTO

DONDE ÉL SE ENAMORE DE MÍ. *

 

 

La señorita (fragmento) **

 

Hoy hace frío

ha llegado el otoño

¿cómo será Madonna?

Será buena y simpática

¿existirá?

A mi me gustan mis amigos

que los puedo tocar,

que me abrazan,

me miran y yo siento

su presencia en el corazón.

De Madonna me gusta "Like a Virgen"

"Open your heart" y "Thief of hearts"

y algunas de sus bailarinas.

 

Estoy pensando en organizar una revolución

sé que voy a ser partícipe de una muy grande

no creo que con violencia

porque la violencia me da miedo y

no me gusta

pero no le temo a los grandes sueño

ni al deseo de ser feliz

ni al amor.

 

Ahora estoy un poco ocupada

con el negocio

pero ya llegará sola.

Otros que me gustan 

son Cher, beavis and budgets.

 

Sí, una revolución...

Siento la presencia del deseo del amor

y me entrego como en un video.

La vida es preciosa

cuando me acuesto sobre las flores,

cuando me entrego a un sueño.

La música es mi amiga

porque sus ondas 

llegan a mi corazón

y con ella también llegan personas

e instrumentos.

Llega porque no es lo mismo bailar

Pulp o Erausure.

Las ondas existen

como la onda del amor

y es por eso que no puedo evitar enamorarme

porque las ondas del amor son 

como las de la música

y en el corazón no hay ninguna tapa

para evitar que entren.

¡Lo he descubierto!

Por eso me enamoro.

En el mundo todo son ondas

y somos cuerpos de ondas

porque si hablo con Cecilia por teléfono

llego hasta allí

a través del cable

y cuando me muera

seré otro tipo de onda.

Una onda negra.


Pascal Quignard

El odio a la música (fragmentos)

*La música es la única entre todas las artes que colaboró en el exterminio de los judíos organizado por los alemanes entre 1933 y 1945. La única solicitada como tal por la administración de los Konzentrationlager. Hay que subrayar, en detrimento suyo, que es la única que pudo avenirse con la organización de los campos, del hambre, de la miseria, del trabajo, del dolor, de la humillación y de la muerte.

*Desde eso que los historiadores llaman “Segunda Guerra Mundial”, desde los campos de exterminio del Tercer Reich, ingresamos en un tiempo donde las secuencias melódicas exasperan. En todo el ámbito terrestre, y por primera vez desde la invención de los instrumentos, el uso de la música se ha vuelto coercitivo y repugnante. Amplificada hasta el infinito por la invención de la electricidad y la multiplicación de su tecnología, se volvió incesante, agrediendo noche y día en las calles comerciales de las ciudades, en las galerías, en los pasajes, en los supermercados, en las librerías, en los cajeros donde se retira dinero, hasta en las piscinas, hasta a orillas del mar, en los departamentos privados, en los restaurantes, en los taxis, en el subte, en los aeropuertos. Hasta en los aviones cuando despegan y aterrizan.

*La música atrae hacia ella a los cuerpos humanos. Es nuevamente la sirena en el relato de Homero. Ulises atado al mástil de su navío es asaltado por la tonada que lo atrae. La música es un anzuelo que captura las almas y las lleva a la muerte.

*En Musiques d’un autre monde, Simon Laks cuenta la siguiente historia: “En 1943, en el campo de Auschwitz, en vísperas de Navidad, el comandante Schwarzhuber ordenó a los músicos del Lager que tocaran canciones de Navidad alemanas y polacas para las enfermas del hospital de mujeres. Simon Laks y sus músicos fueron al hospital de mujeres. En un primer momento, los llantos invadieron a todas las mujeres, especialmente a las polacas, hasta formar un sollozo más sonoro que la propia música.

En un segundo momento, los gritos sucedieron a las lágrimas. Las enfermas gritaban: ‘¡Basta! ¡Basta! ¡Fuera! ¡Desaparezcan! ¡Déjennos reventar en paz!’. Simon Laks era el único músico que comprendía el sentido de las palabras polacas que aullaban las mujeres enfermas. Los músicos miraron a Simon Laks, que les hizo una seña. Y se replegaron. Simon Laks dijo que hasta entonces jamás había pensado que la música podía hacer tanto mal”.

 

 

 




 


 

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